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Un lugar donde podés leer de todo... Lo que salga de mi mente.

jueves, 6 de julio de 2017

Apologista de los '90, lee esto!

En estos días me encuentro estudiando en un seminario el famoso método inductivo. Debo decir que es tremenda herramienta si se sabe usar bien, y trae mucha luz sobre los textos bíblicos.

Pero en el correr de las clases me doy cuenta de lo difícil que es su práctica para los mas adultos (ojo, yo no soy un niño tampoco). Se ve el reflejo de una generación que hizo uso de la Palabra de la manera que mejor pudo, pero que, por causa de la falta de esta herramienta, equivocó muchas veces su accionar y su aprendizaje fuera del ABC es un poco endeble. Pasajes usados y predicados fuera de contexto y palabras de Reina-Valera que nadie entiende son los rastros que se ven en esa generación la cual, sin embargo logró mucho. Peeeero...

El mundo quiere respuestas concretas en un mundo cada vez mas relativo, donde el sentimiento hace balanza con la razón. Y justamente, tenemos que despertar y actuar como nos recomendó Pedro, dando razón de nuestra fe (y defendiéndola diría yo) con (RV) mansedumbre (o sea, tranquilos).

Hemos discutido con gente que pide mas de lo que podemos explicar y todo porque no nos preparamos para defender la Verdad como ésta se merece. Nos critican a los cristianos porque, cuando no sabemos refutar algo, discutimos, gritamos y peleamos. Y creemos que así vamos a plantar la semilla del Evangelio? Estamos equivocados, y la muestra está en que hay una franja etárea ausente en las bancas de las iglesias.

Esto es tan fácil (o difícil) como predicar a Cristo, ser honesto ante las dudas (si no sabés, decí que vas a averiguar) y tener Fe de que esa semilla plantada va a germinar si el Creador así lo dispone.

Gracias por tu tiempo!

lunes, 5 de junio de 2017

Calvi-niano

Hola... Hay alguien por ahí?... Voy a prender la luz a ver... Uh, está lleno de telarañas! Bueh... habrá que escribir algo entonces...

Casi dos años después del último posteo, vuelvo mas que nada para re-encontrarme con la faceta de comunicador, luego para notificarle al mundo lo que estoy pensando compartir, y porque tengo ganas de escribir. Sobre todo por las ganas de escribir!

En este tiempo he notado cómo la gente que nos rodea nos moldea (por decirlo así nomás), y de qué manera cambia la perspectiva según las personas que te acompañan. Lo que pienso hoy, sin dudas es diferente a lo de ayer, que era algo que al principio del caminar con Dios pintaba diferente (todo sin cambiar el fundamento, pero si el ángulo de visión). Hoy conozco un poco mas lo que es la gracia, creo en una promesa que llegué a entender bajo mucho dolor (estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo) y por la que hoy me sostengo, además de aceptar la soberanía y depender de quien entregó a su hijo por mi maldad, quien lo levantó de entre los muertos y lo tiene a su diestra en los lugares celestiales.

Antes, creía mas en la fuerza propia, en el dominio propio, en que si pecaba, perdía lo que mas deseaba mantener. Dicen por ahí que el cristiano puede esforzarse por mantenerse salvo o por cumplir lo que Dios nos pide, lo cual debería ser complementario aunque hay dos corrientes que básicamente debaten entre sí por esto. Creo que entendí mejor esta lucha cuando mas mal la pasé, cuando lo que me quedaba era creer en que por encima de todo estaba Dios permitiendo que lo que pasó sea para mi bien (ojalá algo que en algún momento sea tangible) y cuando ví que ya las situaciones sobrepasaban mi capacidad humana de hacer lo correcto.

Y todo eso me llevó a poner un pié en cada lado de la línea, medio de acuerdo con arminianos, medio de acuerdo con calvinistas. Al final, empecé a ver que en este debate, por andar tirando cada cual para su lado, perdíamos de vista lo fundamental, la predicación de la Palabra de Dios, el deseo de que otros escuchen las buenas nuevas de salvación. Por eso estoy en el medio, porque seas quien seas, mientras estés buscando (y logrando) hacer lo que está escrito ahí en ese libro, estamos pateando para el mismo lado. Ya conocía el lado del "tenemos que hacer" y estoy conociendo el lado de "Dios hará a pesar de nosotros".

Quiero descansar en la promesa que cubre mis flaquezas, pero quiero tener la capacidad de seguir esforzándome por dar lo mejor. Quisiera poder ser mas persistente a la vez que recuerdo que todo es para bien. Me gustaría asumir que estoy cuidando el mejor tesoro, mientras veo que el Padre me cuida como a su hijo.

Volví para tratar de contar lo que estoy pensando, ojalá sirva a quien lo lea!

martes, 7 de julio de 2015

Re-descubriendo cosas de mi cultura.

Hoy tuvimos el privilegio de juntarnos con gente que quiere ser obediente a Dios y están deseosos de proveerse de herramientas para llevar a cabo lo que creen que el Señor los está llamando a hacer. Nuevos amigos que quieren servir en Uruguay, que van a dejar su comodidad, su país, su familia y sus planes por seguir un plan maestro.

Ellos nos comentaban del inicio de su sueño y de cómo Dios les estaba llevando a esta decisión tan trascendental. Luego vinieron las preguntas sobre el país en sí, cultura, costumbres y demás. Lo que todo yorugua sabe, somos "hijos de los barcos", tenemos 3: de habitantes, somos solidarios, inclusivos con los extranjeros,  sabemos de todo (y si no, conocemos a alguien que sí sabe y nos contó), etc. También que somos grises, temas de economía y políticos que nos afectan (no iba a contar solo lo lindo).

Cuando llegamos al tema de la religión y el cristianismo, nos decían que mas o menos saben como es la cosa, humanistas, ateos, agnósticos, pero yo creo que fue Dios quien me iluminó para contarles una de las cosas que los uruguayos más tenemos en mente cuando nos vienen a hablar de Dios.

Les dije "una de nuestras banderas dice libertad o muerte, hemos sido históricamente un pueblo que luchó por autonomía y sé que el problema mas grande que tenemos con la religión es cuando nos tocan la libertad". Nuestra imagen de Dios o cualquier personaje que nos parece una divinidad es la de alguien que pide de nosotros que renunciemos a nuestra libertad en pro de comprometernos de lleno a su causa y no nos gusta. Sí queremos los favores pero no a quien nos los da, y se vuelve un tema de trueque, promesas por favores que calman la conciencia al que pide porque también da, aunque sea algo. Pero nunca hay un compromiso de 'cambiar de vida' a largo plazo realmente.

Yo sé que Dios puede haber sido predicado como un opresor de los gustos de la gente. Doy la razón a los que no se sientan a gusto con ese mensaje, pero lo que no hemos dicho (ni reflejado) tan claro como cristianos es que Dios nos da la verdadera libertad. Solo en Cristo está la libertad del pecado, la salida al dolor, la solución a las cosas pasadas, presentes y futuras. El vino a liberarnos de los deseos que no son mas que un daño auto-infligido, libertarnos del odio y de la pobreza de espíritu, de la amargura, de la sinrazón de la vida.

Nuestro problema es que vemos pero no miramos, oímos pero no escuchamos, leemos pero no entendemos. Preguntate si sos libre de decidir que vicio quitarte o que gusto dejar de darte, y eso quizás lo logres. Pero revisá si podés cambiar los malos aspectos de tu vida y vas a ver que no es tan fácil.

Jesús está ahí para que le hables. No importa lo feo que digas las cosas, lo poco que sepas hablar con alguien importante o lo complicado que tengas para contar. El está ahí para tratar contigo. Para mostrarte lo que hacés mal y así te arrepientas buscando un cambio que le agrade a El y te ponga a vos en paz con Dios. Para acompañarte a caminar una ruta diferente, no sin problemas, pero sabiendo que a cada paso vas a conocer mas a quien va contigo y a donde te quiere llevar.

Gracias por tu tiempo!

Reflexión corta: El problema no es solo de mi cultura, es del ser humano en general. Todos queremos satisfacer nuestras ganas pero la realidad es que de nosotros solo salen cosas que son poco provechosas, para esta vida o la próxima. Conocer el camino, la verdad y la vida es lo que nos hace entender mejor la razón de ser de nosotros.

viernes, 3 de julio de 2015

Dos situaciones, una causa

Un año después retomo esto del blog. Muchas cosas han pasado, muchas historias que he dejado pasar sin escribir, muchos apuntes en libretas que nunca llegaron a la hoja virtual. Hoy voy a sacar un rato para escribir lo que vengo masticando mentalmente hace un tiempo.

Ponéle que te gusta un músico. Escuchas sus canciones, son pegadizas, te gustan las letras porque tienen un "no sé qué" por como se cantan y te mueven además de que te parece un buen ejemplo a seguir en su moda. Vas a los conciertos, apoyás las causas que él apoya, te juntás con gente que está en la misma y tiene gustos mas o menos similares. Las masas (y vos) lo siguen y a pesar de sus escándalos, su manera de vivir poco imitable y sus actos de “divo” todo se le perdona con tal de que siga haciendo lo que su público le demanda. Que cante sus temas y cumpla con las expectativas en shows o grabaciones es suficiente para tenerlo de referencia.

Ahora, tenés un pastor de una iglesia. El tipo es un predicador que sabe captar la atención de la gente, hace chistes, habla de cómo lidiar con cosas de la vida, de superación personal y de temas que ayudan a tu autoestima. Comenzás a frecuentar y a involucrarte dándote cuenta de que podés crecer en sociabilidad y te metés a servir en lo que te pongan. Culto tras culto sale por las pantallas el pastor y guía espiritual hablando siempre de lo mismo pero no importa. Es tu pastor, te gusta como habla, te hace “sentir cosas lindas” y ya repetís sus frases de siempre. No sabés como es en persona, como es su ambiente familiar ni a qué dedica su tiempo fuera de las reuniones, pero llegás a admirarlo tanto por todo lo que te enseña que lo defendés a muerte, sin importar lo que diga, aún si sus enseñanzas no condicen con la Biblia o tuerce la Palabra para decir algo que cree verdadero.

Si mirás bien, en ambas situaciones todo se limita a una sola cosa: Vos. Tus preferencias. Tus gustos. Tu conveniencia. Tu conformismo. Tu satisfacción. Tu justificación. Y este es el problema.

Como cristianos, cuando buscamos con tanto afán que se cubran nuestras necesidades y exaltamos a referentes o motivadores aún a costa de negociar principios e ideas que no están bien, es momento de mirar al interior y revisar si no estaremos “meando afuera de la pinica”. Cuando la Biblia habla de buscar primero el Reino de Dios “y todo lo demás será añadido” quiere decir que hagas a un lado tu necesidad arrepintiéndote por ser egoísta y no estar buscando a Dios intencionalmente, sabiendo que Cristo es más importante y que al buscarlo a El vas a tener de alguna forma la solución a lo que te afecta. Mientras esto se trate de vos, podrás conseguir alegría y logros temporales, pero nunca sabrás la realidad ni tendrás la perspectiva de vivir para la eternidad.

Gracias por tu tiempo!

Reflexión corta: La comparación “músico estrella-pastor estrella” quiere reflejar la realidad de que a ambos los “levanta” el pueblo. Como dijo Paul Washer, los falsos maestros y profetas son la señal temprana del juicio de Dios sobre la gente que dice que ama a Cristo pero no quiere buscarlo, conocerlo ni obedecerlo. El problema de fondo no es si estos personajes públicos son herejes, ladrones o mentirosos, el problema es que quienes los siguen quieren ser como ellos, sean lo que sean. Y ese es el verdadero corazón de quienes siguen la mentira, es de poder seguir en su maldad sabiendo que no serán reprendidos porque si desde arriba no hay ejemplos vívidos de rectitud, santidad, amor, disciplina, y sólo hay falsificaciones de los frutos del Espíritu Santo difícilmente vayan a ser cambiados porque Dios no está entre ellos.