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viernes, 8 de junio de 2018

Yo para mí: Dudas existenciales

De dónde vengo? A dónde voy? Si nunca te hiciste estas preguntas o estás muy ocupado en el presente o sos de palo. La verdad que son muchas las respuestas que podemos sacar de la galera.

"Soy parte de la evolución, algún día voy a palmar... Y listo" o "Vengo de haber reencarnado en un piojo y si me porto bien capaz reencarne en un tipo de guita" o que sé yo que otras cosas piensa la gente. Las opciones son tantas como cabezas haya pensándolas, y en realidad todo parte de la búsqueda de sentido de esta vida.

Yo siempre tuve una percepción de que había algo más, algo como un cielo y un infierno, un despertar después de la muerte, incluso un propósito para ser y estar desde un principio. Mientras me fui dando cuenta de que no estaba tan errado, me dí cuenta también de que esas cosas no estaban en mis manos para decidirlas. No había podido elegir cuando vivir, y aunque alguna vez lo pensé seriamente, tampoco logré decidir cuando irme a "dormir".

De repente todo tomó sentido cuando pude percibir que me llamaban para sacarme de la suciedad y la soledad en la que siempre me había visto. Sinceramente hasta hoy veo que si no fuera que Cristo me llamó, yo tendría una vida bastante miserable y mediocre por decir algo. Y aunque a veces me cuestiono que tan bueno soy para responder a ese llamado nunca me cuestiono que quien me llamó esa vez, aún en mis peores momentos sigue ahí, animándome a que lo siga.

Sin Jesús la vida no tuvo, tiene ni tendrá un sentido para mí, y eso aunque no me haga mas lindo de cara ni menos distraído me hace bien... Me hace muy bien.

Un amigo dijo una vez "Creer o reventar"... Yo prefiero decir "Creer antes de reventar".

martes, 5 de junio de 2018

Profilaxis cerebral

Con esto de la tecnología parece que cada vez retenemos menos información. Alguno dirá que sufrimos la famosa "memoria de pescado" pero a estas alturas los peces deberían ofenderse con nosotros porque parece ser que estamos muy por debajo de su capacidad.

Recuerdo haber enviado un mensaje por Whatsapp, era una imagen con información dentro, una breve reseña (3 líneas) del tema de la imagen y un link. Para evitar preguntas tontas escribí abajo del todo un "sírvase leer toda la información dada".

Hay gente que aún teniendo toda la data en frente y para mi sorpresa, se da el lujo de "leer" y preguntar cosas que se asumen que leyó... Pero esos datos nunca pasaron más allá de la retina, no entraron al cerebro. Me imagino algo así, como que la información fuera un espermatozoide y el óvulo fuera el cerebro. Por alguna razón misteriosa tenemos una especie de "espermicida" o "barrera profiláctica" que incapacita la acción lógica dentro de la mente, por ende la información nunca llegó y no pudo "fecundar" para generar una "criatura" (idea).

Alguna vez oí a alguien hablando de un "espíritu de estupor" una suerte de cuestión volátil que no deja que la gente use su raciocinio. Hace años yo me burlaba un poco de esa cosa, pero hoy, si no existe eso al menos algo parecido está rondando por nuestras mentes.

Ya hay personas hablando de "despertar" (no de la revista de los testigos, sino de la acción) y a mi criterio no sólo debemos despertarnos de todo esto sino que en medio de la bruma generada por lo que supone el cambio tecnológico en nuestro ser debemos intentar caminar buscando la salida a la "abducción neuronal" que nos está causando la corriente de este siglo.

Obvio... Estoy escribiendo esto desde el celular, gran herramienta de distracción... Ya me pongo a ver videos de gatitos en Youtube... Por dónde iba? Ah, si... "Al que madruga Dios lo ayuda" y si, porque madrugar no es para cualquier mortal.

sábado, 3 de febrero de 2018

Descubrimiento: un mal del Siglo XXI

Últimamente he estado lidiando con un problema que me tiene cansado. Paso enojado todos los días, estoy irritable y no tengo interés en hablar con gente.

Lo que me sorprendió es que, por curiosidad, hice unas búsquedas en internet y me dí cuenta de que al parecer no soy el único que anda medio de Hulk. Veo gente buscando respuestas a su estado, siendo genuinos en sus preguntas y buscando con ansias resolver este problema. Lo que no veo es gente con respuestas, ni siquiera profesionales tienen una pista clara y concreta sobre por qué este fenómeno está ocurriendo.

Yo no soy profesional pero como alguien que padece (ojalá momentáneamente) de esto, creo tener unas ideas sobre causas y los efectos asociados.

Creo que vamos muy rápido en la vida. Estamos tan saturados de información y todo está tan a la mano que no tomamos descansos para procesar las cosas. No procesamos sentimientos, no reconocemos padecimientos internos, no hay tiempo para confrontarnos con nuestras necesidades. No hay tiempo para una instrospección. No sabemos hacernos un tiempo efectivo para nosotros.

No tenemos un respiro, sin ir mas lejos, yo estoy escribiendo desde el celular, ese bichito que no para de sonar y nos fuerza a estar disponibles 24/7. Nos vemos en la "obligación" (auto impuesta) de estar para otros y así también demandamos que los demás estén para nosotros. Somos parte de ese círculo vicioso negativo.

Demasiadas distracciones y falta de desarrollo del autoestima. Muchas cositas para comprar, deportes de moda, tendencias que seguir, apps para bajar... Y el carácter? Cuándo se forma? Por qué cuando no tenemos lo que queremos en vez de afrontar buscamos (y tenemos) un plan B? Todo está mas o menos a mano hoy, no hay ese deseo por disfrutar del camino, solo queremos llegar a la meta.

Con sus matices, todos estamos en este caminar, pero veo que la diferencia real entre los que están mejor o peor es hablar y sincerarse. La hipocresía de poner la mejor cara todo el día y llegar a casa para soltar  lo que hay dentro realmente es fuerte, demandante para el cuerpo, mente y psique. Cuando no hay un espacio controlado donde sacar lo que hay adentro, lentamente dejamos de manejar las emociones y pensamientos, entre esa falta y la distracción alrededor nunca llegamos al fondo. Necesitamos una re-educación, aprender a encausar todo a través de mecanismos de control del estrés, emociones y pensamientos.

En eso estoy, creo que esa es la enfermedad del siglo XXI, no solo somos cada vez mas individualistas, sino que cada vez le damos menos pelota a nuestro interior, y si es como dijo Jesús, por algo no "amamos al prójimo"... porque no estamos conectados, estamos distraídos. "No estamos sincronizados, estamos intelectualizados" dice una canción, y tiene algo de razón...

miércoles, 3 de enero de 2018

Año nuevo... Vida nueva?

Generalmente las personas tienen una gran expectativa cuando llega el fin de año, la ilusión de cerrar un ciclo, las ganas de ponerse metas y tratar de cumplirlas, las fiestas y juntarse con seres queridos, todo eso es un cóctel para hacernos creer que cuando el reloj dé las 0:00 del primer día de Enero todo va a desaparecer y tendremos una hoja en blanco que llenar.

Desgraciadamente "para algunos" esa hoja, ni está tan en blanco ni en tan buenas condiciones como para hacer borrón y cuenta nueva. La verdad que los comportamientos que tuvimos hace unos días no van a cambiar gran cosa porque pasamos 24 horas esperando al año nuevo, es más, podríamos hacer eso mismo esperando cada nuevo mes o cada lunes y nada nos garantiza que realmente hayamos cambiado algo.

Pueden pasar décadas queriendo cambiar, que si no se encuentran los motivos correctos y el impulso necesario todo esfuerzo va a quedar en la nada y eso trae cierta frustración. El maestro Salomón nos enseña que todo lo que vemos este mundo es vanidad (o sea que no vale mucho), aún nuestros deseos por estar mejor. La fuente de valorar la vida y actuar de forma consecuente a esa valoración no está en este mundo, ni en nosotros, ni en otros para con nosotros. Cuánto durará tu voluntad de bajar de peso? Cuánto pasará hasta que te permitas hacer ese gasto que te deje en rojo? Qué faltará para que no vuelvas a ese maldito hábito que te tiene atado? Ves? No tenemos la voluntad necesaria porque estamos atados a valores tan vanos como la misma vida. Cuando el propósito cambia de manos es cuando la cosa se vuelve mas posible.

Ojalá tengamos los ojos abiertos para ver más allá de nuestras narices este 2018!